miércoles, 28 de octubre de 2015

Unos malditos malcriados

Y ganó la Vidal en provincia. Nadie se lo esperaba. Menos aún se lo esperaban los adalides del derrotismo y la desesperanza que dicen, por 
ejemplo, que la provincia la manejan los que manejan los planes sociales, el aparato peronista, los punteros, el que tiene la caja, o sea el gobernador. Pues resulta que no fue así, ganó una no peronista. Así que a revisar sus ideas, su amargura de desesperanza constante porque no se ajusta a la realidad. A menos que su amargura tenga otro origen, un origen más psicológico y no el de los hechos, o sea, ese realismo del que se creen tan dueños al decir: "pero si todos ya sabemos como funciona le poder", "ya sabemos como funciona la corrupción en la argentina", siempre la desesperanza. No se si esa gente no es mas dañina que los mismos políticos a los cuales critican, yo creo que son mucho mas dañinos porque no creen en que las cosas puedan cambiar para bien, y siempre se focalizan en lo nefasto, en los aspectos negativos los cuales son ciertos, pero no ven la otra cara que también es cierta, la de la gente que hace, la de los políticos que trabajan para mejorar el país a pesar de las críticas.

Estoy bastante podrido de la gente que critica a Cristina con odio viceral, como la que critica a Macri con la misma intensidad, ¿qué piensan que va a salir de ese odio? ¿algo mejor? Estoy podrido de escuchar el fanatismo kirchenrista de la Cámpora y el odio anikircherista de la clase media y alta. Me enferma que no vean su fanatismo, hacen que yo también me vuelva un fanático y que repudie sus argumentos cargados de ideología belicista. Me estoy pudriendo de la sociedad, y empiezo a defender a los políticos, a los de Macri, a los de Cristina, por los menos ellos se arriesgan, hacen algo...y nosotros nada... unos malditos malcriados...

martes, 22 de septiembre de 2015

Política cotidiana

Caso 1: Maxi le compra el almuerzo a sus amigos que trabajan con él, compra la comida y luego les cobra. Pero algunos amigos a veces se olvidan de pagarle, Maxi los conoce y sabe que no es de avivados que lo hacen, es la vorágine del trabajo que los hace olvidar. Entonces Maxi les recuerda y ellos en general le pagan sin problema, a lo sumo le pagan al día siguiente. Pero, si bien es cada tanto, es molesto para Maxi tener que andar recordándoles que le paguen, es incómodo y además, tiene que estar con ese tema en la cabeza y, más de una vez, Maxi mismo se olvidó de pedir la plata y terminó pagando él uno o dos almuerzos. Como Maxi no esta mal económicamente, no se hace mucho problema, pero es algo incómodo y con el tiempo es desgastante. Así que decide plantear abierta y sinceramente a sus compañeros de trabajo su malestar, diciéndole que el tema no pasa por la plata y que sabe que ninguno lo hace de avivado, pero de vez en cuando sucede que no le pagan o se tiene que andar acordando él y eso lo incomoda. Los compañeros lo miran con cierto recelo y le dice que ellos siempre le pagan y que no entienden su actitud, otros, con evidente enfado dicen: "ok, no hace falta que busques la comida, vos fuiste el que te ofreciste" . Así que como Maxi no quiere enemistarse con quienes comparte muchas horas por día, minimiza el asunto y piensa en otra estrategia, de ahora en mas se va a traer la comida de la casa o comprarla antes, para no tener que salir y comprarle a todos. Maxi cambia el favor que les hacía y el diálogo sincero, por una estrategia y así logra mantener la buena relación con sus compañeros. La ofensa y falta de comprensión, apartaron el favor y la sinceridad y lo reemplazaron por una estrategia política, lo cual le da muy buenos resultados ya que la relación con sus compañeros se mantiene cordial, a costa de ser superficial.

Caso 2: Cristina quiere vender su PH que forma parte de un consorcio de 5 propietarios. Por las características del PH, Cristina me cuenta que es muy difícil conseguir que lo compre una familia para vivir, todas las ofertas que tiene son para poner un negocio, pero los propietarios tienen un reglamento en el cual acordaron que no se iba a permitir poner un negocio. Ya hay un negocio en el condomiño y es una panadería, y se decidió no permitir mas negocios que ese. Pero resulta que la panadería quiere poner un caño de salida del horno y ese caño tiene que pasar necesariamente por el patio de la propiedad de Cristina. Cristina primero le dijo que no al panadero, ya que el caño le resultaba antiestético y, además, le daría calor en el verano. Pero después lo pensó mejor y le dijo al propietario de la panadería que, si él la apoyaba en el consorcio para que autoricen la venta de su inmueble con uso comercial, entonces lo dejaría poner el caño. Cristina hace un trato y negocia. 

En los dos casos, se ve como la gente común también hace política en forma cotidiana, los mismos mecanismos que usa el hombre común son los que usan los políticos. No hay juicio de valor, ni Maxi ni Cristina hacen mal, negocian políticamente como hacemos todos en mayor o menor medida. 

Los que proclaman torpemente que no les interesa la política, creyendo que al decir eso se muestran como mas buenos, más puros, o mas trabajadores, no ven que al manifestarse de esa manera solo demuestran su infantilismo y una incomprensión de la dinámica propia de toda sociedad.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Dios

Ayer vi un debate entre Bertrand Russell y el cura Copleston, dura 50 minutos pero es interesante para quien le interesen esos temas, lo pueden ver en: https://www.youtube.com/watch?v=qiocnqAYA3c. 
Como era de esperarse no llegan a nada, o sí, llegan a decir que no se ponen de acuerdo: Russell dice que no hay manera de asegurar que Dios existe y Copleston dice que es inevitable la conclusión de que sí existe. De todas formas, el debate es apasionante. Es un debate que se basa en el razonamiento lógico, lo cual implica un gran esfuerzo cuando se discuten creencias las 
cuales, a mi entender, entran en una dimensión distinta y no tiene mucho sentido analizarlas lógicamente.

Primero dije: "como me lo esperaba, no llegaron a nada, y no se puede decir que ninguno de los dos ganó la discusión". Al pedo, entonces, tanta palabrería si, en definitiva, se llega al mismo punto que sin tanta erudición. Pero analizando un poco más cuidadosamente, se ve que esas discusiones son relevantes, aunque no haya una respuesta única al final y no se pueda decir que uno de los dos "ganó". Ese tipo de discusiones colaboran a disminuir el fanatismo, al hacer un esfuerzo por tratar de entender por qué el otro piensa muy distinto a uno y, al mismo tiempo, se sorprende al encontrar puntos de acuerdo que permanecían ocultos tras los desacuerdos. También, practicar estas discusiones permite llegar al núcleo del desacuerdo y no quedarse en la cosmética del mismo, se hurga en lo profundo de las creencias y permite el autocuestionamiento y revisión de la propia postura. Sin necesidad de cambiar la idea, la interpelación profunda de las ideas propias, permite dar una segunda mirada y autocuestionarnos. No hay mejor antídoto contra el fanatismo que esa práctica dialéctica entre dos personas informadas, inteligentes, y con ganas de aprender del otro.

martes, 8 de septiembre de 2015

Sindicatos

Un sindicato fuerte es caldo de cultivo de ñoquis e ineficiencia, la falta de sindicato provoca despotismo y explotación.
Eso lo veo en el ámbito privado y en el público. Una directora de departamento dice: "tengo que negociar todo, es imposible sancionar o echar a alguien por mas grave que sea la falta: ausencias sin aviso, llegan tarde en forma sistemática, no cumplen con su trabajo y cuando lo hacen es a desgano... El discurso del dueño pyme es: "no tomo mas gente porque después no te sacás el sindicato de encima, mira la empresa de fulanito que esta a pérdida porque no pude exportar el volumen que exportaba años anteriores y no puede reducir el plantel porque si no el sindicato le para la planta...". La contracara es lo que pasaba antes de Perón: se explotaba al trabajador sin piedad, sin pagar horas extras, ni descansos...mi viejo contaba que su papá decía: "Si este hombre (Perón), solo hubiese llegado unos años antes..."

¿No hay otras opciones?

martes, 1 de septiembre de 2015

Belleza y masividad

¿Hay una tensión entre la belleza, sobretodo arquitectónica y la masividad?. La masividad achata con el fin de llegar a muchos, lima contrastes y estandariza, lo bello es diferencia, es resaltar lo original, lo distinto, el detalle y la pasión del artista. Difícilmente lo bello pueda ser seriado y económico. Un ejemplo de esto, aunque no se si muy válido, lo veo en la ciudad de Rio Gallegos, chata y sin gracia, es cierto que el clima no ayuda, pero su arquitectura es deprimente chata y homogénea, en contraste veamos el edificio de aguas en la avenida Córdoba de Buenos Aires, o el de la antigua empresa generadora de electricidad Italo Argentina en el bajo porteño. Ambas construcciones son para deleitarse con la calidad de sus detalles, también, son representativas de una época de excesos y polaridad económica y social.

Hay dos preguntas que me surgen al ver estas construcciones, una es el clásico: "mirá todo lo que se podría haber hecho con esta plata si se hubiese destinado a fines sociales", la misma pregunta surge cada vez que se conoce un emprendimiento tecnológico de envergadura como ir a buscar cascotes a Marte.

Por otro lado, pienso en Río Gallegos y digo: ¿qué pasaría si este estilo se generalizase? todo un país de casas chatas iguales y sin gracia. Una depresión.

Hay una tensión entre belleza y masividad, entre ayudar al que no tiene y lo exclusivo, entre repartir un poco para todos y esto que vivimos. Sospecho cierto anacronismo en esto que digo, y me viene a la cabeza comunismo vs capitalismo, me pregunto si son congeniables para obtener lo mejor de cada uno, y lograr una especie de síntesis hegeliana.

Estos días estoy con eso.

martes, 2 de junio de 2015

VG

Mi viejo contaba una anécdota: Ricardo, un amigo que era deportista y de contextura corpulenta, un día se encuentra con una escena de violencia de género en la calle (en esa época se llamaba tipo  fajando a su mina), Ricardo se acerca rápidamente para defender a la mujer e increpa al tipo, pero al instante, la mujer lo empieza a insultar diciéndole que cómo se le ocurre meterse con su marido, que su marido hace con ella lo que quiere, y que se vaya de una vez... consternado y un poco compungido Ricardo se retira no sabiendo bien qué pensar y preguntándose en qué se equivocó..

La psicóloga María Cecilia Console relata dos casos de su propio consultorio: Una joven de 21 años, luego de relatar un episodio de violencia física infligida por su novio de la misma edad, con el que aún no convive pero planea formar una familia, dice: “... Es que hace boxeo. Los músculos que tiene y que se comporte así, tan macho, lo hacen más masculino, eso me encanta. Sólo que tiene que controlarse un poquito más conmigo”. 


Aun en las adolescentes tardías la agresividad, en tanto rasgo, funciona como un elemento de atracción y llega a ser considerada un factor positivo para la elección de parejas.

Otra chica, de 18 años, sufrió amenazas de muerte por parte de su novio, de la misma edad, con quien cursaba el quinto año del colegio secundario, pero dice: “No voy a dejarlo, somos novios desde chiquitos y yo siempre soñé que íbamos a estar juntos toda la vida y a tener muchos hijos”.
En esta cita representativa se puede vislumbrar cómo la sexualidad en la mujer queda en segundo plano y lo relevante es el cumplimiento de los cuentos de “princesas” con los que aun en estos días las niñas siguen siendo criadas. Los estereotipos que vinculan la feminidad con pasividad y éxito en base a qué príncipe azul se encuentre son reproducidos incluso por madres que han luchado y luchan por un lugar justo en la sociedad, sigue la psicóloga.

La violencia de género no solo se da en los hogares carenciados o en mujeres con bajos recursos, pareciera tener más que ver con la autoestima y con el modelo de hombre acuñado en el hogar paterno. La candidata a Miss Venezuela en el año 1973, Damaris Ruiz, era abogada y se convirtió en lumpen viviendo en la calle hasta que murió hace unos días. Dicen, que lo que desencadenó su caída fué una relación de pareja violenta. 

Cecilia Marchán tiene un título de licenciada y es ex diputada y Coordinadora del Comité Ejecutivo para la Lucha contra la Trata y Explotación de Personas y también tuvo una experiencia de pareja violenta. Evidentemente, la violencia de género va más allá de la condición social y de cualquier título universitario.

El juez de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires Horacio Piombo redujo la sentencia de un violador de un chico de seis años y dio una justificación insólita, defendió su fallo al sostener que la víctima "ya había sido ultrajada por el padre".

Según un informe del "Observatorio Adriana Marisel Zambrano", 1.808 mujeres fueron asesinadas por violencia de género desde 2008 en la Argentina, y solo en el 2014, hubo 277 femicidios.

Puede ser que los femicidios hace unos años eran tantos o mas que ahora, solo que ahora se hacen públicos y la sociedad y los medios comienzan a prestarles más atención. Sin ir muy lejos, en los 

80 era furor la novela "Amo y Señor", en la cual Arnaldo André la fajaba a Luisa Kulliok sin que nadie se escandalizara, en los 90 el manosanta de Alberto Olmedo manoseaba a Adriana Brodsky ante el placer y risa de todos (me incluyo por supuesto). 
Recién con le asesinato de María Soledad Morales, y las marchas del silencio en la provincia de los Saadi, la sociedad comienza a reaccionar.

Tal vez esta ola de violencia sea producto del choque entre la vieja cultura y las nuevas pautas sociales, en donde la mujer comienza a tener oportunidades parecidas a las que tiene el hombre y una 

autonomía que no se daba tiempo atrás, eso la ubica en un nuevo espacio de libertad que le permite plantarse ante el hombre y tener herramientas sociales y económicas para poder defender sus derechos y deseos. 

El Facebook "Así no me vas a coger pelotudo" refleja un poco este choque y cambio de escenario en las relaciones entre hombres y mujeres, la seducción, el juego verbal para conquistar a la mujer muchas veces no tiene resistencia, la mujer dice abierta y francamente: "sí, yo también te deseo", y ella misma manifiesta su deseo al hombre, quien queda desconcertado.


Santiago Thompson, otro psicólogo, dice: "...al joven obsesivo moderno la ausencia del obstáculo le implica un problema. El avanzaba tranquilo cuando esperaba encontrarse con una resistencia a vencer. A falta de tales obstáculos, padece cierta desorientación. La cual va acompañada de la emergencia, en el horizonte, del deseo de la partenaire. Y lo que escuchamos, así en la clínica como en la vida cotidiana, es la proliferación de lo que Lacan llamó tempranamente “el insulto a la presencia real del deseo del otro”. Ataque, ruptura de la escena, fuga hacia adelante, que sirve a los fines de restituir el obstáculo ausente."


Actualmente, el hombre deja de ser el único que tiene control del deseo y la mujer manifiesta también el suyo, esa pérdida de control por parte del hombre, control que antes estaba sustentado por el "recato" y pasividad femenina, descoloca al hombre y lo violenta. Cuando el deseo de la mujer se hace presente, el hombre escapa de la escena cortando el diálogo y el cortejo mediante una desubicación verbal o con una imagen de su falo. Ahora, -sigue Santiago Thompson- el hombre percibe como un insulto el hecho de que la mujer corte el juego del cortejo y manifieste su deseo en forma franca, esta pérdida de resistencia de la mujer deja sin trofeo al hombre que pierde el interés por la mujer y lo deposita en las mismas palabras que dice, deja de conquistarla, y su desafío es escandalizarla. De este modo, el varón procura restituir su primacía en el campo del deseo a costa de una degradación del Otro. Los jóvenes varones ya no cuentan con la complicidad femenina para sostener una posición de evitación: todo acercamiento que sostenga medianamente una escena corre el riesgo de concretarse. Predominan entonces nuevas modalidades obsesivas para ir al encuentro de la imposibilidad, que consisten en pulverizar la escena." 


Lo que parece quedar claro es que la violencia hacia las mujeres trasciende a los hombres, muchas mujeres practican y gustan de la cultura machista que es el sustrato de la violencia de género.


Ojalá la difusión que se está dado al tema en estos días, y la marcha de mañana, se arraigue de a poco en el sentir colectivo de todos y podamos empezar a cambiar eso que es tan difícil de cambiar: una tradición cultural. Como escuché por ahí: "tirar cristianos a los leones, también era conservar las tradiciones".

domingo, 31 de mayo de 2015

Fantasías con coherencia interna

Ayer vi la nueva película de superman, un carilindo musculoso extremadamente yanqui. También Cristopher Reeve lo era cuando subíamos al colectivo 621 a ver el estreno de Superman en Ramos Mejía. 
Debía tener entre 11 y 14 años y de lo que más me acuerdo de esa salda es la tira enorme de boletos que nos dió el colectivero porque éramos como 20 pibes los que subimos. El otro día, recordábamos con un amigo, lo grosso que eran los colectiveros de antes que debían contar la plata, cortar y dar los boletos según el tramo que se viaje, dar el vuelto, alisar y acomodar los billetes por medidas y colocarlos en esos alojamientos con una pesa para aplastarlos, también, tenían el monedero multicolumna que manejaban con el pulgar. Con toda la plata a la vista, la zona donde manejaba el conductor era un muestrario de billetes que ahora nos resultaría inconcebible. Realmente para ser colectivero en esa época había que tener mucha práctica y concentración, imagino que terminarían agotados. 
- "Y no te olvides que los colectivos no tenían cambios automáticos" - me dice mi amigo-, cierto, para colmo también pasaban los cambios a mano.

Volviendo a Superman, cada vez me gusta menos ese comic, no por lo fantasioso, ni porque sea yanqui, sino porque el personaje es incoherente y lleno de contradicciones. Veamos un poco mas en 

detalle a este "extraterrestre del orto" como dice Alfredo Caseros en su personaje de Juan Carlos Batman. 

El tipo es mas duro que el acero pero vuela, tiene algo en algún lado que le permite violar la ley de gravedad, ni Jor El ni nadie, explica por qué puede volar, pero supongamos que puede, ¿cómo se propulsa? ¿cuál es la manera que tiene de acelerar tanto? 


Ojo, estos cuestionamientos no son un baño de realismo en contra de la fantasía, me encanta lo fantástico, pero tiene que guardar coherencia interna. Un ejemplo de película muy fantástica y coherente es Terminator I y II.


Superman es duro como el acero, pero cuando la besa a Luisa Lane sus labios son blandos y carnosos, su psicología no tiene ningún rasgo extraterrestre, ok dirá alguno, lo que pasa es que se crió en la Tierra, pero no todo se adquiere por la cultura, hay un componente extraterrestre que debería estar en su comportamiento y no se ve por ningún lado. 


Que de sus ojos salga esa mezcla de fuego y rayo láser tampoco cierra, ¿de dónde proviene tanta energía? lo mismo que para acelerar tan rápido, aparentemente ingiere comida como cualquier humano, debería comer toneladas de comida por día para lograr esa energía. 

El pelo es resistente al fuego, pero lacio y dócil...no va, tiene demasiados rasgos homínidos para ser extraterrestre, podrían haberle hecho orejas como a Spock, o dedos como el hombre de la Atlántida, no sé...algún rasgo que lo aleje de esa humanidad extrema que se contrapone con sus superpoderes. 

En cambio, miremos la saga de Terminator, por lo menos la I y II que son las que valen, la II sobretodo. Terminator es un robot, eso justifica todas sus características, solo un recubrimiento de piel lo asemeja a un humano, esa piel se quema y degrada como cualquier piel, pero su estructura es de un metal casi indestructible, su accionar es el de una máquina, frío y sin sentimientos, aun cuando incorpora algunos sentimientos, son mas creíbles que los que tiene superman por la lavada Luisa Lane. 


En superman esta mal hasta el nombre, no es un super-hombre, es un extraterrestre con forma humana, diría que demasiado humana, y que tiene poderes increíbles, lo grave, es que son increíbles aún, dentro de la lógica del propio guión.