viernes, 26 de septiembre de 2014

Anti-intuitivo

El efecto Mpemba: el agua caliente se congela más rápido que el agua fría.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Jerarquía escolar

Jerarquía real en las escuelas del conurbano:

1. alumnos
2. padres
3. directivos
4. secretarios
5. preceptores
6. docentes

En las escuelas, Gonzalo Santos, pag 140, 2013.


Negociación y fuerza: imponer nuestros valores

El imperio King se transformó en la actual república popular China, la historia del emperador repite la de otros emperadores; un gran ego que logra pacificar regiones a fuerza de sangre y fuego. No se jodía con King, tampoco con Roca el conquistador del desierto y artífice de la matanza de los aborígenes argentinos. 

Antes de esos sanguinarios no se vivía mejor, las regiones estaban a la merced de tribus, jinetes, malones, bandas, que asolaban las poblaciones robaban, saqueaban, violaban... los emperadores y conquistadores vienen a poner orden con la misma lógica, pero con un poder mucho mas fuerte y organizado, arrasan en sentido literal, ponen al ras las culturas y las ideologías y las unifican, ahora lo que vale es "ésto" y al que no le gusta a deguello, así saquean y fagocitan las distintas culturas a una única cultura que, a pesar de su inmenso poder, no es inmune a las influencias de cada cultura que logran someter y también se ven modificadas.
Es la organización a partir de la destrucción del que es considerado como desorganizador. El hombre es el mayor reductor de entropía en el sentido que es el organismo que mas organiza su entorno.
Con la dictadura militar otar vez se repite el patrón; desorden guerrillas anarquía asesinatos, orden represivo que pone las cosas en su lugar, y después se ve que ese lugar tampoco es muy bueno y los métodos eran peores que los que estaban antes. 

En las organizaciones empresariales, quien no comparte los valores se tiene que ir, ¿cómo hace una persona para incorporase como empleado de una empresa de otro país y de otra cultura? Tiene que adaptar su cultura a la de la empresa, ya que, si no, se tiene que ir. 

Cada vez mas los gurúes de management hablan de valores compartidos, es cierto, no se puede llevar adelante una organización sin que todos tiren mas o menos para el mismo lado. Entonces, ¿hasta dónde se puede llegar con la negociación y el acuerdo? ¿No hay una imposición de base que es hacer lo que yo quiero por sobre lo que vos querés? Los chicos tiene eso y parece que los grandes también. La negociación sirve si compartimos algunos principios básicos ¿valores?, si no, es la imposición de mis valores por sobre los del otro mediante la fuerza, ¿cómo podría ser de otro modo? ¿existe acaso otro modo? Por eso las guerras religiosas, las guerras de fondo son insolucionables, hay un punto en que nadie cede, y no ceder implica conflicto, y los conflictos los ganan los mas fuertes, aunque esa fuerza no siempre esté en las armas.

sábado, 9 de agosto de 2014

Distintas maneras de imponer

Evolución:

1. La imposición por la fuerza (músculos, armas, dinero, poder)
2. La imposición por la moral (religión, valores, principios)
3. La imposición por la ideología (derechas, izquierdas)
4. La imposición por las reglas (leyes, reglamentos, normativas, pautas de convivencia)
5. La imposición consciente de uno mismo (consciencia colectiva, conocimiento de uno mismo, pensar en el otro)

viernes, 8 de agosto de 2014

Grises

... mantener los grises es lo más difícil, por eso, el fanatismo es fácil y placentero, ese nicho caliente y destructivo. En cambio, mantener la tensión elástica entre posturas, entre distintas visiones, esforzarse por ver lo bueno que hay en lo malo y viceversa, separarse del blanco y del negro, separarse de la tabla de la ley de los principios, y animarse a ver con los ojos del otro, a analizar el por qué y las causas de nuestras acciones y la de los demás y, sobretodo, ver el origen de nuestras miserias, que están presentes aunque no las usemos. Represión no es bondad, educación no es pureza. Sublimamos el animal salvaje y egoísta. El burgués, el de buen pasar, no se crea mejor que el resto. Tiene sus miserias aplastadas y se le escapan por las rendijas en su espíritu crítico y poco constructivo, en su odio a lo que no se ajusta a lo que él piensa como correcto, en sus principios lapidarios, en su falta de solidaridad y en su inacción para la mejora. 

martes, 29 de julio de 2014

Para combatir la corrupción II

La tesis de este libro es que la ambición y la moral personales como guía de la conducta corrupta es una elección individual en la que resulta estéril y posiblemente inválido intervenir. En cambio, cada uno de nosotros, tiene el derecho y la posibilidad de controlar y modificar el sistema de organización de su estado, provincia o municipio.

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Para que haya corrupción, el poder del dinero debe conseguir que el poder de la autoridad lo acepte y que otra autoridad no lo controle, y que para que todo eso ocurra usted tiene que aceptar seguir obedeciendo a esa autoridad aunque se dé cuenta que esta coimeando. Como en el fútbol, los espectadores pueden expresar su disgusto o dejar de ir a la cancha. Nadie tiene todo el poder.
Tanto trabajando como fiscal, como luego en grandes empresas privadas, comprobé que aún en los lugares de mayor corrupción, hay unos pocos que se benefician y "unos muchos" que, por distintas razones, toleran la situación. Si se les ofrece un canal confiable para que se distancien de la situación corrupta lo utilizan y se sienten muy bien, advierten que recuperan su dignidad.
Vean el interesante experimento de Milgram que llega a una conclusión parecida: http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram

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Se trata de aprender a distinguir las políticas que favorecen la corrupción, de las que las controlan. No es necesario acusar a un gobierno de corrupto. Siempre es difícil conocer los casos concretos; en cambio, se puede reclamar al gobierno que abandone las políticas que favorecen la corrupción y que adopte las que la controlan.
No se trata de una propuesta moral, se necesita convertir los nobles principios en estrategias de acción. No es mi intención tampoco sugerir cruzadas de castigo. Micheael Riesman demostró que las cruzadas contra la corrupción tienen el paradójico efecto de generar más corrupción. Los cinco años que ejercí como fiscal me enseñaron que la Justicia no es la herramienta para controlar el problema cuando esta generalizado. Se trata de evitar la corrupción, no solo de castigarla.

Fuente: Extractos del libro: En defensa propia. Cómo salir de la corrupción.
Luis Moreno Ocampo. Ed Sudamericana. 1993.

Para salir de la corrupción I

- "Es muy difícil ponerse de acuerdo con todos los ciudadanos, es imposible" 
- "Tiene que haber un líder, tiene que empezar de arriba la cosa, un líder que diga qué hacer y que la gente lo cumpla". 
Los comentarios registrados en la encuesta muestran una de las actitudes que adoptamos ante esta clase de problemas. La idea de la propia falta de poder no es inocente y tiene sus ventajas; reafirmar nuestra debilidad nos libera de las responsabilidades, nos permite descargar el problema en otros -el gobierno, los jueces, los empresarios- a quien atribuimos poder y podemos criticar.

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La idea de que hay personas que concentran el mal y que, eliminadas, el mal será eliminado, es atrayente para realizar películas de policías duros, comprender el mundo de un solo vistazo y tener una gran capacidad de acción. Sin embargo, ha costado la vida de millones de personas, y es tan profundamente estúpida como útil para preservar el actual estado de cosas, por dos razones: 1. Oculta que muchas veces, como el Príncipe Bernardo, Richard Nixon o Warren Hastings, los que cometen delitos son personas muy respetadas. Woody Allen en la película Crímenes y pecados muestra este conflicto. 2. Oculta otro aspecto esencial: el funcionamiento de las organizaciones que producen el mal.

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El discurso moral tiene muchos encantos para los políticos, pues los identifica como los buenos, demoniza a sus adversarios y permite que la sociedad se identifique con ellos. A su vez los ciudadanos demonizan a la clase política a la que descalifican.
Sin embargo, esta forma de plantear el problema implica trasladar a la vida civil la intolerancia propia de la guerra. En la guerra, luego de identificar al enemigo, se admite la posibilidad de utilizar casi todos los recursos para destruirlo. El problema es que, dentro de una sociedad, no se puede identificar a un bando enemigo; indefectiblemente habrá víctimas inocentes y victimarios culpables. Los acusadores ocultan sus partes culpables.
Cada uno de los golpes de Estado que sufrimos los argentinos, invocó la lucha moral y la batalla contra la corrupción.
La intolerancia moral estigmatiza a personas y puede llevar a las peores acciones creyendo que estamos justificados. Una vez que nos convencemos que un grupo identificable de personas son las responsables del mal (homosexuales, subversivos, nazis, radicales, peronistas, comunistas o corruptos) introducimos la contradicción amigo/enemigo en los tiempos de paz. Al hacerlo, distorsionamos nuestros objetivos, vamos a castigar a enemigos de quienes sospechamos sin pruebas y a perdonar a amigos que sean culpables que pertenezcan a nuestro bando.
Nuestra ética individual debe guiar nuestra conducta, llevarnos a que rechacemos acciones que desvalorizamos, e incitarnos a la acción pública para modificar el entorno en el que nos movemos, pero esa acción nunca puede consistir en la imposición de nuestra ética a los demás.

Fuente: Extractos del libro:, En defensa propia. Cómo salir de la corrupción.
Luis Moreno Ocampo. Ed Sudamericana. 1993.