Interpretar la realidad a través de las noticias es como entender las leyes de la física a base de cartoons.
Que bronca me da que todo funcione perfecto y no haya nada para mejorar.
Es verdad porque me gusta.
Las teorías conspirativas tienen un fallo esencial: confían excesivamente en la inteligencia humana.
Tu mente tiene eso, que a veces te hace creer que entendés qué está pasando.
El mejor cuerpo es el de la vieja que cumplió 115 años.
Si te reís de lo que llorabas, pasó el tiempo suficiente.
El mensaje en el fondo se deja ver cada tanto: "estás por la tuya".
Los argentinos somos todos iguales: creemos que somos únicos.
La mentira tiene tus patas, tu fuerza.
Más sucio que iPad de carnicero.
Una persona sin sentido del humor es como un coche sin amortiguadores.
Abrir el closet y que salga un esputo.
En el amor se perdona mucho pero se olvida poco
Seriedad no es una cara de culo; es la precisión.
Hay que reírse más, y de otras cosas.
No estamos distantes, estamos distintos.
En lo que dibuja mientras te habla por teléfono, está lo que siente por vos.
"Puede omitir el siguiente aviso con un patadón en el monitor"
Escribe el que se siente cómodo con su soledad. O viceversa.
Los interesantes son los que tienen una cultura diferente a la que los rodea.
Todo tiene un final feliz si el relato se detiene a tiempo.
Entre más miedo sientes, más valiente puedes ser.
¡Por fin llegó el viernes! ¡Nos queda una semana menos de vida!
Se aprende enfrentando a los que saben.
Si no te sale hacer ninguna pregunta, es que estás muerto.
Estoy tan nervioso, que no tengo ningún tiempo disponible.
Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.
Por más que me repito, no termino de aprenderme.
No es que pase mucho, estamos sensibles.
—Hola, sí, lo molesto para... —No, pará, no me molestes.
Al que impregnó el barrio con el horneado de bollos dulces: gracias.
La antipatía, esa otra pobreza.
Sabio es el que podría refutar cada cosa que dice.
No me interesa cuánto sabés sino cuánto te rinde.
miércoles, 11 de febrero de 2015
Los riesgos de la educación formal
En El Cisne Negro, Nassim Taleb pone de
manifiesto las debilidades de la educación formal y las dificultades que tienen
los que estuvieron mucho tiempo en las aulas para salirse del “pensamiento
razonable” y adaptarse a la realidad. Dice
textualmente: “Hay una estéril y oscurantista cualidad que a menudo se asocia
con los conocimientos de aula y que se puede entrometer en la comprensión de lo
que ocurre en la vida real. La curiosidad y la erudición no están asociadas a
la cultura que se posea. Los atributos de la incertidumbre a los que nos
enfrentamos en la vida real, guardan poca relación con los rasgos esterilizados
con que nos encontramos en los exámenes y los juegos."
Por ejemplo, la lucha de competición organizada entrena al
deportista para que se centre en la lucha. El campeón de lucha se supone, erróneamente,
que es una persona particularmente bien preparada para salir airoso en un
enfrentamiento callejero. pero se olvida que el deportista se entrena siguiendo
normas que ya tiene internalizadas, por ejemplo que no están permitidos golpes
bajos, el llevar armas, etc, así que, en algún sentido, esto los convierte en más
vulnerables que otros que no tienen internalizadas esas reglas.
El método inductivo
El problema del conocimiento inductivo se muestra con claridad en el ejemplo del pavo planteado por Bertrand Rusell.
A un pavo se le da de comer todos los días y cada vez que le demos de comer el pavo confirmara su creencia que la regla general de la vida es que a uno lo alimenten todos los días unos miembros amables del genero humano que velan por sus intereses. La tarde anterior al día de acción de gracias, al pavo le sucederá algo inesperado que lo llevará a realizar una revisión drástica de su creencia.
¿podemos conocer algo de nuestro futuro (infinito) analizando nuestro pasado (finito)? La experiencia del pavo no solo puede no tener ningún valor para proyectar el futuro si no que puede ser negativa ya que el pavo va teniendo cada vez mas confianza a medida que pasan los días, incluso se puede considerar que tenía un máximos de confianza un día antes justo cuando el riesgo era mayor.
Algo ha funcionado en el pasado hasta que inesperadamente deja de funcionar y lo que hemos aprendido del pasado resulta ser, en el mejor de los casos, irrelevante o falso y en el peor, brutalmente engañoso.
Quienes creen en los beneficios incondicionales de la experiencia pasada deberían considerar lo expresado por un famoso capitán:
...con toda mi experiencia, nunca me encontrado con un accidente de ningún tipo que sea digno de mención. En todos mis años en el mar, solo he visto un barco en situación difícil. Nunca vi ningún naufragio, nunca he naufragado ni jamas me he encontrado en una situación que amenazara en acabar en algún tipo de desastre. E.J. Smith, 1907 capitán del RMS Titanic.
Una vez que en la mente habita una determinada visión del mundo, se tiende a considerar solo los casos que demuestren que se esta en lo cierto. Paradójicamente, cuando mas información tenemos, mas justificados nos sentimos en nuestras ideas.
Fuente: El Cisne Negro p. 111
A un pavo se le da de comer todos los días y cada vez que le demos de comer el pavo confirmara su creencia que la regla general de la vida es que a uno lo alimenten todos los días unos miembros amables del genero humano que velan por sus intereses. La tarde anterior al día de acción de gracias, al pavo le sucederá algo inesperado que lo llevará a realizar una revisión drástica de su creencia.
¿podemos conocer algo de nuestro futuro (infinito) analizando nuestro pasado (finito)? La experiencia del pavo no solo puede no tener ningún valor para proyectar el futuro si no que puede ser negativa ya que el pavo va teniendo cada vez mas confianza a medida que pasan los días, incluso se puede considerar que tenía un máximos de confianza un día antes justo cuando el riesgo era mayor.
Algo ha funcionado en el pasado hasta que inesperadamente deja de funcionar y lo que hemos aprendido del pasado resulta ser, en el mejor de los casos, irrelevante o falso y en el peor, brutalmente engañoso.
Quienes creen en los beneficios incondicionales de la experiencia pasada deberían considerar lo expresado por un famoso capitán:
...con toda mi experiencia, nunca me encontrado con un accidente de ningún tipo que sea digno de mención. En todos mis años en el mar, solo he visto un barco en situación difícil. Nunca vi ningún naufragio, nunca he naufragado ni jamas me he encontrado en una situación que amenazara en acabar en algún tipo de desastre. E.J. Smith, 1907 capitán del RMS Titanic.
Una vez que en la mente habita una determinada visión del mundo, se tiende a considerar solo los casos que demuestren que se esta en lo cierto. Paradójicamente, cuando mas información tenemos, mas justificados nos sentimos en nuestras ideas.Fuente: El Cisne Negro p. 111
sábado, 7 de febrero de 2015
Las ventajas del desorden
..."siempre me resultó paradójico que, siendo profesor de teoría de la organización en la universidad, yo fuese una persona desorganizada. Sabemos muchísimo sobre el orden, sus distintos tipos y beneficios, pero no hay prácticamente nada escrito sobre el impacto del desorden.
...cuando en una organización se habla de un nuevo orden o reestructuración, es difícil que se tome en cuenta el alto costo de llegar al nivel buscado. Muchas veces no se paga a sí mismo. Y además, cierto desorden permite a las personas e instituciones ser más creativas y flexibles"
... No es cuestión tampoco de trabajar en un basural, sino de encontrar el punto de desprolijidad balanceado. "La investigación para el libro la hicimos con modelos matemáticos de desorden. Si uno trabaja, genera desorden y tiene la opción de parar y ordenar y organizarse o seguir trabajando. Si sigue trabajando, en un punto ya no podrá hacer nada por el desorden total. Si se para a ordenar a cada rato, tampoco se podrá avanzar. Hay un punto medio donde el rendimiento es el más eficiente. Ese es el nivel de desorden óptimo"
...uno de los casos más famosos es el de Alexander Fleming, que se fue de vacaciones sin ordenar ni limpiar su laboratorio y al regresar encontró un círculo de moho que había invadido uno de sus cultivos de bacterias. El staphylococci de su cultivo parecía mantenerse apartado del moho e, intrigado, Fleming lo puso bajo su microscopio y así descubrió la penicilina. Fleming ya se beneficiaba del desorden de su laboratorio porque el tiempo no dedicado a ordenar lo dedicaba a investigar. Pero, además, el desorden creó conexiones, es decir una resonancia entre el laboratorio y el mundo de alrededor, y llevó a consecuencias inesperadas (algo que ya le había pasado antes: descubrió el lysozyme, una sustancia moderadamente antibiótica al estornudar sobre una muestra bacterial). Cuentan que años después, cuando lo llevaron a visitar un laboratorio modelo, impecable, uno de los científicos dijo en voz alta: "¡Qué maravillosos descubrimientos podría haber hecho Fleming acá!". "No el de la penicilina", retrucó él.
...cuando en una organización se habla de un nuevo orden o reestructuración, es difícil que se tome en cuenta el alto costo de llegar al nivel buscado. Muchas veces no se paga a sí mismo. Y además, cierto desorden permite a las personas e instituciones ser más creativas y flexibles"
... No es cuestión tampoco de trabajar en un basural, sino de encontrar el punto de desprolijidad balanceado. "La investigación para el libro la hicimos con modelos matemáticos de desorden. Si uno trabaja, genera desorden y tiene la opción de parar y ordenar y organizarse o seguir trabajando. Si sigue trabajando, en un punto ya no podrá hacer nada por el desorden total. Si se para a ordenar a cada rato, tampoco se podrá avanzar. Hay un punto medio donde el rendimiento es el más eficiente. Ese es el nivel de desorden óptimo"
...uno de los casos más famosos es el de Alexander Fleming, que se fue de vacaciones sin ordenar ni limpiar su laboratorio y al regresar encontró un círculo de moho que había invadido uno de sus cultivos de bacterias. El staphylococci de su cultivo parecía mantenerse apartado del moho e, intrigado, Fleming lo puso bajo su microscopio y así descubrió la penicilina. Fleming ya se beneficiaba del desorden de su laboratorio porque el tiempo no dedicado a ordenar lo dedicaba a investigar. Pero, además, el desorden creó conexiones, es decir una resonancia entre el laboratorio y el mundo de alrededor, y llevó a consecuencias inesperadas (algo que ya le había pasado antes: descubrió el lysozyme, una sustancia moderadamente antibiótica al estornudar sobre una muestra bacterial). Cuentan que años después, cuando lo llevaron a visitar un laboratorio modelo, impecable, uno de los científicos dijo en voz alta: "¡Qué maravillosos descubrimientos podría haber hecho Fleming acá!". "No el de la penicilina", retrucó él.
martes, 3 de febrero de 2015
Fuentes alternativas de placer
Uno de los efectos de la educación es que posibilita la reducción del
consumo, mediante el estudio y el conocimiento se abren otras fuentes de placer
alternativas al consumo. Los gobiernos se manifiestan contentos cuando ven que
el pueblo consume cada vez más y usan este hecho como propaganda. La dirección
debiera ser justamente la contraria ya que el mayor consumo lleva al desastre,
crisis económica pero sobretodo crisis personal que compromete seriamente la
felicidad al generar conflicto y miedo entre las personas. Hay que salir de la
cultura de la competencia por el status social y la procreación aggiornada a
través de la moda, el poder político y económico, la belleza femenina pero que
en fondo tienen los mismos rasgos primitivos de siempre.
Si el que lee es evolucionado no lo es porque sea mas culto o mas instruido
si no porque encontró, no sin esfuerzo, una fuente de placer alternativa a las
del consumo y la apariencia.
Lo mismo sucede con el que tiene la posibilidad económica de comprarse un
auto mejor, una computadora mejor y no lo hace porque no es necesario, porque
lo que tiene cumple la función para lo cuál él la necesita. Lo último, lo
nuevo, atraen mas que nada al que esta más preocupado por las formas que por los
contenidos, porque además dichas formas complementan “su” forma en la cual si
bien en todos esta inacabada, en el caso del consumista ha dejado de trabajarla
para llenar sus huecos con objetos. domingo, 11 de enero de 2015
Atentado en Paris
La Biblia nos enseña a amar al prójimo y a amar a nuestros enemigos: probablemente porque se trata de la misma gente.”
Gilbert Keith Chesterton
No existe una “comunidad musulmana”. En The Huffington Post el académico experto en temas islámicos Oliver Roy constata que hay dos narrativas en danza. Una sostiene que el problema es el Islam de Francia, con su doctrina sobre la preeminencia de la adhesión a la fe por sobre la adhesión a la nacionalidad francesa. Otra sostiene que el problema son las condiciones de marginalidad de muchos de los inmigrantes o hijos de inmigrantes. Roy dice que ambas narrativas parten de una limitación: presuponen la existencia de una “comunidad musulmana” en Francia de la cual los terroristas serían una suerte de “vanguardia”. Y pone en duda esa supuesta verdad. Sostiene que muchos de los jóvenes radicalizados no sólo no son una vanguardia del resto sino que se oponen al Islam profesado por sus padres y creen en un Islam tomado de la periferia del mundo musulmán. No están relacionados con las mezquitas locales y cuando viajan a Siria lo ocultan a su familia. Practican una radicalización mutuamente estimulada en Internet, en busca de una Jihad global. “No están interesados en las preocupaciones concretas del mundo musulmán, como Palestina”, opina Roy. “No buscan la islamización de la sociedad en la que viven sino la realización de su fantasía enferma de heroísmo como los asesinos de Charlie Hebdo cuando dijeron haber sido convocados por el profeta Mahoma.” Los musulmanes están más integrados de lo que se supone, hecho que parece probado hasta por la identidad de Imad Ibn Ziaten, el soldado francés muerto por Mohamed Merh en 2012, o la del oficial Ahmed Merabet, asesinado por los comandos en Charlie Hebdo. Para Roy, lo malo es que “en lugar de ser citados como ejemplos, estos casos aparecen como contraejemplos”, lo cual sería falso: “En Francia hay más musulmanes en el ejército, la policía y la Gendarmería que en Al Qaida, y eso sin mencionar la administración pública, los hospitales, la Justicia o el sistema educativo”. El otro elemento que para Roy es subestimado es el nivel masivo de rechazo de los atentados por parte de los musulmanes en las redes sociales. Al mismo tiempo, no hay “voto musulmán”, no hay lobby musulmán y no hay partido musulmán. Las escuelas musulmanas no pasan la decena. No hay “comunidad musulmana” sino población musulmana. Opina Oliver Roy: “Admitir esta simple verdad sería un gran antídoto contra la histeria, la actual y la que vendrá”.
Cansancio. La novelista norteamericana nacida en Marruecos Laila Lalami, en una polémica nota publicada por The Nation, el semanario progresista de los Estados Unidos, dice que se resiste a las absolutizaciones que observa después del atentado a Charlie Hebdo. Lee que todo es producto del choque de civilizaciones. Que se trata de un ataque al último bastión de la expresión libre. Que los líderes de las poblaciones musulmanas se quedaron callados. Que Francia falló en la integración de los hijos de los inmigrantes del Magreb. Que todo es porque Francia envió tropas a países musulmanes. Que hay doble patrón para juzgar las cosas. Dispuesta a poner los temas en discusión, no teme decir, por ejemplo, que en el pasado Charlie Hebdo publicaba dibujos satíricos de cualquiera, desde Jesús a Moisés, pasando por Mahoma, el Papa, François Hollande, Nicolas Sarkozy y Marine Le Pen, pero que en los últimos años acentuó la frecuencia de las sátiras hacia personajes musulmanes o sobre situaciones como las que vivieron las estudiantes secuestradas en 2014 en Nigeria por la organización islamista violenta Boko Harum. Aunque no repara en la presencia actual de 1200 soldados franceses en el contingente internacional que combate a Estado Islámico, Lalami sí precisa que cuando Cherif Kouachi, uno de los comandos de Charlie Hebdo, se enroló en las filas de los islamistas radicales, Francia se opuso a la intervención norteamericana en Irak y no envió tropas pese al reclamo estadounidense. Simplemente como un dato en medio de la polémica, la escritora recuerda que satirizar figuras individualizadas o generales del Islam no lleva a ninguna condena, y en cambio para la legislación francesa sí merece condena la sátira sobre el Holocausto. El famoso dibujante Siné fue echado por el entonces director de Charlie Hebdo Philippe Val luego de ironizar cuando el hijo de Sarkozy se casó con Jessica Sebaoun-Darty, de origen judío, y ante los rumores de que Sarkozy Jr. se convertiría al judaísmo le auguró burlonamente un futuro de bienestar. Val le pidió una carta de disculpas, pero Siné dijo: “Antes me corto las bolas”. No necesitó hacerlo porque quedó fuera de Charlie Hebdo. La nota de Lalami termina así: “No sé cuál de los relatos en torno de Charlie Hebdo es verdadero. Quizá ninguno, o quizá todos. Estoy cansada. Cansada de que dibujar una caricatura de Mahoma cause más ira que el derramamiento de sangre. Cansada de que la intolerancia liviana sea equiparada a la crítica seria. Cansada de que suministrar contexto sea visto como regalar excusas. También tengo miedo por los derechos de escritores y artistas. Miedo por los inocentes que sufrirán. Miedo de la legislación restrictiva que vendrá. Todo lo que sé es que en esto estamos todos juntos. Debemos aceptar que no podemos andar por la vida sin ser ofendidos. Debemos aceptar que el derecho a ofender es una parte fundamental del derecho a la libertad de expresión. Pero también tenemos que aceptar que debemos asumir responsabilidades hacia los demás. Debemos hablar contra el racismo, el sexismo y la intolerancia en todas sus formas. Usemos la razón, pero también nuestros corazones”.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-263671-2015-01-11.html
Gilbert Keith Chesterton
No existe una “comunidad musulmana”. En The Huffington Post el académico experto en temas islámicos Oliver Roy constata que hay dos narrativas en danza. Una sostiene que el problema es el Islam de Francia, con su doctrina sobre la preeminencia de la adhesión a la fe por sobre la adhesión a la nacionalidad francesa. Otra sostiene que el problema son las condiciones de marginalidad de muchos de los inmigrantes o hijos de inmigrantes. Roy dice que ambas narrativas parten de una limitación: presuponen la existencia de una “comunidad musulmana” en Francia de la cual los terroristas serían una suerte de “vanguardia”. Y pone en duda esa supuesta verdad. Sostiene que muchos de los jóvenes radicalizados no sólo no son una vanguardia del resto sino que se oponen al Islam profesado por sus padres y creen en un Islam tomado de la periferia del mundo musulmán. No están relacionados con las mezquitas locales y cuando viajan a Siria lo ocultan a su familia. Practican una radicalización mutuamente estimulada en Internet, en busca de una Jihad global. “No están interesados en las preocupaciones concretas del mundo musulmán, como Palestina”, opina Roy. “No buscan la islamización de la sociedad en la que viven sino la realización de su fantasía enferma de heroísmo como los asesinos de Charlie Hebdo cuando dijeron haber sido convocados por el profeta Mahoma.” Los musulmanes están más integrados de lo que se supone, hecho que parece probado hasta por la identidad de Imad Ibn Ziaten, el soldado francés muerto por Mohamed Merh en 2012, o la del oficial Ahmed Merabet, asesinado por los comandos en Charlie Hebdo. Para Roy, lo malo es que “en lugar de ser citados como ejemplos, estos casos aparecen como contraejemplos”, lo cual sería falso: “En Francia hay más musulmanes en el ejército, la policía y la Gendarmería que en Al Qaida, y eso sin mencionar la administración pública, los hospitales, la Justicia o el sistema educativo”. El otro elemento que para Roy es subestimado es el nivel masivo de rechazo de los atentados por parte de los musulmanes en las redes sociales. Al mismo tiempo, no hay “voto musulmán”, no hay lobby musulmán y no hay partido musulmán. Las escuelas musulmanas no pasan la decena. No hay “comunidad musulmana” sino población musulmana. Opina Oliver Roy: “Admitir esta simple verdad sería un gran antídoto contra la histeria, la actual y la que vendrá”.
Cansancio. La novelista norteamericana nacida en Marruecos Laila Lalami, en una polémica nota publicada por The Nation, el semanario progresista de los Estados Unidos, dice que se resiste a las absolutizaciones que observa después del atentado a Charlie Hebdo. Lee que todo es producto del choque de civilizaciones. Que se trata de un ataque al último bastión de la expresión libre. Que los líderes de las poblaciones musulmanas se quedaron callados. Que Francia falló en la integración de los hijos de los inmigrantes del Magreb. Que todo es porque Francia envió tropas a países musulmanes. Que hay doble patrón para juzgar las cosas. Dispuesta a poner los temas en discusión, no teme decir, por ejemplo, que en el pasado Charlie Hebdo publicaba dibujos satíricos de cualquiera, desde Jesús a Moisés, pasando por Mahoma, el Papa, François Hollande, Nicolas Sarkozy y Marine Le Pen, pero que en los últimos años acentuó la frecuencia de las sátiras hacia personajes musulmanes o sobre situaciones como las que vivieron las estudiantes secuestradas en 2014 en Nigeria por la organización islamista violenta Boko Harum. Aunque no repara en la presencia actual de 1200 soldados franceses en el contingente internacional que combate a Estado Islámico, Lalami sí precisa que cuando Cherif Kouachi, uno de los comandos de Charlie Hebdo, se enroló en las filas de los islamistas radicales, Francia se opuso a la intervención norteamericana en Irak y no envió tropas pese al reclamo estadounidense. Simplemente como un dato en medio de la polémica, la escritora recuerda que satirizar figuras individualizadas o generales del Islam no lleva a ninguna condena, y en cambio para la legislación francesa sí merece condena la sátira sobre el Holocausto. El famoso dibujante Siné fue echado por el entonces director de Charlie Hebdo Philippe Val luego de ironizar cuando el hijo de Sarkozy se casó con Jessica Sebaoun-Darty, de origen judío, y ante los rumores de que Sarkozy Jr. se convertiría al judaísmo le auguró burlonamente un futuro de bienestar. Val le pidió una carta de disculpas, pero Siné dijo: “Antes me corto las bolas”. No necesitó hacerlo porque quedó fuera de Charlie Hebdo. La nota de Lalami termina así: “No sé cuál de los relatos en torno de Charlie Hebdo es verdadero. Quizá ninguno, o quizá todos. Estoy cansada. Cansada de que dibujar una caricatura de Mahoma cause más ira que el derramamiento de sangre. Cansada de que la intolerancia liviana sea equiparada a la crítica seria. Cansada de que suministrar contexto sea visto como regalar excusas. También tengo miedo por los derechos de escritores y artistas. Miedo por los inocentes que sufrirán. Miedo de la legislación restrictiva que vendrá. Todo lo que sé es que en esto estamos todos juntos. Debemos aceptar que no podemos andar por la vida sin ser ofendidos. Debemos aceptar que el derecho a ofender es una parte fundamental del derecho a la libertad de expresión. Pero también tenemos que aceptar que debemos asumir responsabilidades hacia los demás. Debemos hablar contra el racismo, el sexismo y la intolerancia en todas sus formas. Usemos la razón, pero también nuestros corazones”.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-263671-2015-01-11.html
domingo, 26 de octubre de 2014
Pensar igual
“Cuiden la libertad, la verdad se defenderá sola”
Richard Rorty
.. No hay mayor esterilizador mental que las semejanzas ideológicas. Los sujetos que se reúnen para reforzar creencias, para inflar utopías, para congraciarse en el reconocimiento, no sólo secan el cerebro, sino que también son fabricantes de odios.
Necesitan de la exclusión, viven de chivos emisarios, buscan víctimas para justificar su rencor, parasitan recuerdos, levantan ídolos, repiten consignas, son de lo peor en cuanto a todo proyecto filosófico vital.
Son adormecedores de pensamiento y cazadores de brujas. Odian la risa.
El sentido del humor nada tiene que ver con la diversión sino con la inteligencia, y la inteligencia es indisociable de la curiosidad, y la curiosidad no sólo tiene que ver con la atracción por lo desconocido, sino por la necesidad de desconocerse.
T Abraham
Richard Rorty
.. No hay mayor esterilizador mental que las semejanzas ideológicas. Los sujetos que se reúnen para reforzar creencias, para inflar utopías, para congraciarse en el reconocimiento, no sólo secan el cerebro, sino que también son fabricantes de odios.
Necesitan de la exclusión, viven de chivos emisarios, buscan víctimas para justificar su rencor, parasitan recuerdos, levantan ídolos, repiten consignas, son de lo peor en cuanto a todo proyecto filosófico vital.
Son adormecedores de pensamiento y cazadores de brujas. Odian la risa.
El sentido del humor nada tiene que ver con la diversión sino con la inteligencia, y la inteligencia es indisociable de la curiosidad, y la curiosidad no sólo tiene que ver con la atracción por lo desconocido, sino por la necesidad de desconocerse.
T Abraham
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)
