sábado, 16 de mayo de 2015

Escala Scoville*

Una vecina del barrio de la Boca comenta por la radio: "Es terrible, me dio mucha tristeza lo que pasó", me daba ganas de abrazar a los de River, mire Ud... lo que nunca..."

No quiero hablar de los políticos, de los dirigentes de los clubes, ni de los barras y sus acuerdos con la policía, ¿para qué mas de lo mismo? ¿Hablar de lo que dicen los medios? Están todos escandalizados. Basta leer el foro de lectores del diario La Nación en las notas del caso resonante de turno: Nisman, Fayt, Tinelli, violencia de género, gas pimienta...

No se cómo se arregla esto, tampoco si hay algo roto, y menos aún sé si estamos mejorando como sociedad o empeoramos. ¿Qué significa mejorar?
Recién Daniela me mostró un video de Berlín dos meses después de finalizada la guerra, la gente caminando tranquila, con un cansancio y entrega difícil de describir, una ciudad sin techos ni ventanas, una mujer tejiendo en el primer piso de su casa, se la puede ver perfectamente porque a la habitación le falta toda una pared...

Aún no sabemos lo que no queremos, como niños buscamos el placer inmediato. A propósito, el otro día me compré un iphone, lindo aparato, aún juego con él...
es difícil salir de nuestra comodidad inmediata...
Creo que aún sufrimos poco como sociedad comparados con otros pueblos, o tal vez, no logramos capitalizar ese sufrimiento en mejoras.
Hablamos y hablamos, pero no cambiamos, debemos ser los mejores analistas del mundo, todos tenemos razón. Leo los comentarios de los foristas y tienen razón, son comentarios llenos de conocimiento y para nada triviales, todos ya sabemos todo y lo expresamos, así mostramos nuestra lucidez, pero el cambio implica otra cosa, algo más que hablar... ¿están pensando en la revolución? No, ya probamos esos caminos. ¿En alguien que venga y sepa que hacer?, pero si ya sabemos qué hacer!... sabemos todo...

Menos pensar y trabajar en los dilemas, menos acatar reglas aunque nos jueguen en contra, menos consensuar con el que piensa distinto, menos dejar de ir a la cancha, menos dejar de que el fútbol siga teniendo tanto rating, menos dejar de echarle la culpa al político y hacer alguna actividad política nosotros...

El verdadero ser argentino se manifiesta en las reuniones de consorcio. No tiene sentido descargar nuestra ira y frustración en los políticos, una vez más, el trabajo es interno, y la participación... esa si es externa.


*Escala que mide el picor de los pimientos.

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